Desde el 1 de enero de 2013 está en vigor en Hungría una ley en virtud de la cual los derechos de usufructo sobre terrenos agrícolas solo pueden concederse a ciudadanos de la UE si son “parientes cercanos” del propietario. Dado que, durante 20 años, los derechos de propiedad solo podían ser adquiridos por ciudadanos húngaros, los propietarios son, por lo general, ciudadanos húngaros. Además, la ley establecía que todos los derechos de usufructo ya existentes expirarían. ¿Se trata de una discriminación encubierta?
Varias personas de Alemania y Austria —entre ellas nuestro bufete de abogados— impugnaron esta ley. El motivo era que la ley les privaría de sus derechos sin ningún tipo de indemnización.
En primavera, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronunció sobre el asunto. Consideró que la ley constituía una discriminación por motivos de nacionalidad del usufructuario, ya que solo existía una baja probabilidad de que los usufructuarios cumplieran el requisito de mantener una relación familiar estrecha con un ciudadano húngaro.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea también consideró que el supuesto objetivo del Gobierno húngaro —a saber, impedir la especulación con las tierras de cultivo mediante esta legislación— no podía alcanzarse, de hecho, mediante las nuevas normas. Esto se debe a que la ley no contiene disposiciones relativas al cultivo de la tierra. El hecho de que exista un vínculo familiar no garantiza que el arrendatario vaya a cultivar realmente la propiedad por sí mismo.
En cualquier caso, una medida tan drástica no es proporcionada al supuesto beneficio de la ley. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea sostuvo que también se podrían haber adoptado medidas menos intrusivas para alcanzar dichos objetivos.
Por último, tampoco resulta adecuado privar a los usufructuarios de sus derechos de uso sin una indemnización adecuada. Esto hace que la medida resulte aún más desproporcionada.
¿También te has visto afectado por la legislación húngara? Podemos ayudarte.