De conformidad con el Decreto del Gobierno n.º 45/2020 (14 de marzo de 2020) sobre las medidas que deben adoptarse durante el estado de peligro declarado para prevenir un brote epidémico masivo que ponga en peligro la vida y los bienes, mitigar sus consecuencias y proteger la salud y la vida de los ciudadanos húngaros, el Gobierno húngaro ordenó un receso judicial extraordinario.
En consecuencia, los tribunales húngaros no celebran vistas preparatorias, juicios ni sesiones públicas. Esta restricción se aplica no solo a los procedimientos civiles, sino también a otros ámbitos de la práctica judicial.
Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre en el receso judicial habitual de verano, se preveía que los plazos procesales siguieran corriendo.
Las actuaciones procesales urgentes que requirieran la presencia física de las partes, como las resoluciones relativas a la prisión preventiva, se llevarían a cabo mediante audiencias a distancia siempre que fuera posible. En caso de que no se pudieran organizar audiencias a distancia, se aplicaría un protocolo especial en la sala de audiencias.
En virtud de este protocolo:
- Se exigió a las personas presentes en la sala del tribunal que mantuvieran una distancia mínima de dos metros entre sí.
- El tribunal tuvo que preguntar a todos los asistentes si habían viajado a alguna zona afectada en los catorce días anteriores.
- El tribunal también tuvo que determinar si habían estado en contacto con una persona infectada o con alguien que hubiera estado en contacto con una persona infectada.
Si pareciera probable que hubiera una persona infectada en la sala del tribunal, este podría suspender la vista, indicar a la persona afectada que se dirija a una sala aislada y notificarlo inmediatamente a la autoridad competente.
El tribunal también registraría la identidad y los datos de contacto de todas las personas presentes y facilitaría dicha información a la autoridad competente.
Aparte de las partes citadas para comparecer en actuaciones procesales urgentes, solo se permitió la entrada a los edificios judiciales a las siguientes personas:
- Los jueces en el ejercicio de sus funciones oficiales;
- Los empleados judiciales que desempeñen funciones oficiales; y
- Otras personas que realizan tareas relacionadas con el funcionamiento de los tribunales.
Se ordenó a las oficinas judiciales que cumplieran con sus obligaciones de información y asistencia por medios electrónicos o a través de las telecomunicaciones. De conformidad con una decisión del presidente de la Oficina Nacional del Poder Judicial (OBH), se suspendieron todos los servicios presenciales a los clientes en los tribunales húngaros.
En los asuntos de los que se ocupa nuestro bufete, hemos comunicado, o estamos comunicando, a los tribunales que seguimos estando disponibles a través de sistemas de videoconferencia. No obstante, es probable que todas las vistas de los asuntos pendientes se aplacen automáticamente.
En breve ofreceremos más información y detalles adicionales.