El Tribunal Regional de Celle declaró culpable a un joven de 23 años de reclutar miembros para la organización terrorista ISIS. No obstante, no le impuso ninguna pena, ya que en ese momento no se cumplían los requisitos para dictar una sentencia de menores. Aunque el acusado mostraba tendencias peligrosas, no se pudo demostrar que dichas tendencias hicieran necesaria la imposición de una pena.
El autor del delito fue juzgado con arreglo al derecho penal de menores porque, habida cuenta de su desarrollo moral e intelectual, todavía se le consideraba equivalente a un menor.
Dirigía un grupo de WhatsApp llamado “Allahu Akbar”, que contaba con unos 50 participantes. En ese grupo, instaba a otras personas a unirse al ISIS.
El Tribunal Regional Superior de Celle suspendió finalmente la imposición de la pena por un período de prueba de dos años.