Según informa el portal de noticias MSN, existe el riesgo de que incluso la actualización de software ofrecida para subsanar el problema de los vehículos diésel fraudulentos pueda dar lugar a resultados cuestionables. Según Hartmut Bäumer, un político alemán del Partido Verde, la solución adecuada sería adaptar los vehículos afectados para que cumplan la norma de emisiones Euro 6, a cargo del fabricante. El político presentó esta propuesta al alcalde de Berlín.
El propio Bäumer se vio afectado por el escándalo debido a la compra de su vehículo, y la autoridad local le obligó a instalar la actualización de software. Sin embargo, como consecuencia de la actualización, las emisiones contaminantes del vehículo solo se redujeron de forma marginal. Al mismo tiempo, sus emisiones de CO₂ aumentaron, de hecho, en un 7%.
Por lo tanto, en nuestra opinión, la solución adecuada sigue siendo emprender acciones legales contra el fabricante y/o el distribuidor.